Los que llevamos años acompañando a empresas en el proceso de implantación de sus sistemas de gestión hemos ido desarrollando cierta “coraza” ante el escepticismo. Sabemos que en muchas ocasiones los grandes objetivos recogidos en las normas más habituales (ISO 9001, ISO 14001 y OHSAS 18001), es decir, la integración de su filosofía en todos los niveles de la organización y la mejora continua, son poco más que un “desiderátum” que nunca pasará de ahí. Este hecho resulta más palpable todavía si se trata de un trabajo de asesoramiento o de auditoría en una empresa que lleva varios años certificada.

Publicado en 20 Aniversario

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